Hoy
me detuve
en mi respirar
y pude ver como
el vapor de mi aire,
se perdia entre las nubes.
Camino un poco
y las piedras en mis
pasos, de mis zapatos
eran las de simpre.
Dialogo conmigo
y paso dos cuadras
sin saber,
llegando a una esquina
sin pensar.
Un suave rayo de sol
se cuela por las hojas
de un arbol, de la plaza
de todas las plazas.
6 comentarios:
y pude ver como el vapor de mi aire escribia su nombre..
Y con un rayo de sol a veces basta.
Saludos!
Al margen de tus bellos versos, qué maravilla de poema me has contado del señor que vendía libros... Gracias
que maravilla calido abrazo desde montevideo uruguay
"y las piedras en mis
pasos, de mis zapatos
eran las de siempre."
Hermoso.
Inolvidable Francisco, debo decirte que el instinto me trajo a tu página, y era para decirte que está muy bueno tu último poema. La metáfora de la vida sin encantamientos. Concurramos a buscar los sinos que nos esperan sin ansias, pero sí con pasión, que la vida es un rayo de sol. Tengo un poema que dice de una gota hagamos la ciudad.
Un abrazo, amigo. Muy bien.
ana rosa
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